
lunes, 30 de junio de 2008
MARATÓ I MITJA CASTELLÓ-PENYAGOLOSA

sábado, 21 de junio de 2008
ULTRA- TRAIL ANETO 2008

LA CRÓNICA
A priori no me imaginaba antes de tomar la salida que esta carrera iba a ser tan extremadamente exigente. El día amaneció caluroso, demasiado para esta zona. A partir de las 8'00h recogíamos los dorsales y a las 10'00h empezamos a realizar el control de material obligatorio. Demasiado material en la mochila para mi gusto, pesa una barbaridad. Ya en la zona cerrada repaso todo lo que puedo el material y decido desacerme de aquellas cosas que creo que no voy a utilizar y así suelto un poco de lastre. Salgo con mallas piratas y camiseta de manga corta, gorra con protección en la nuca para el sol y embadurnado de crema solar hasta las cejas.
A las once en punto nos dan la salida y empieza la fiesta. Callejeamos un poco por Benasque. Salimos a continuación a la pista que nos conducirá al Pla de Senarta donde se encuentra el 1er control. Aquí la organización ha puesto un límite horario bastante ajustado con la idea de acelerar la prueba y que la mayoría de participantes pasen por el collado de Salenques antes de que se haga de noche.
Pasamos el 1r control sin demasiadas complicaciones transitando por una pista facilona y sudando a chorros. Esto me preocupa, a mi no me va muy bien el calor, no paro de beber para evitar la deshidratación. Una vez pasado el control empezamos a ascender por una pista ancha que invita a correr y que nos conducirá al puente de Coronas 2º control. A partir de aquí empieza la subida exigente hasta el Collado de Ballibierna en la subida se van alternando las sendas con las primeras dificultades rocosas. En este punto toca parar para llenar de agua los botellines. Hay numerosos torrentes que fluyen por la montaña. El agua está fresca y cristalina y decido no potabilizarla, ya veremos que pasa. Empiezo a tener hambre y me como una barrita energética. Continuo la subida y cada vez se va haciendo más dura y técnica. Los bloques de granito son cada vez más grandes y difíciles de sortear. El esfuerzo que hay que hacer para progresar se hace cada vez más grande. En cuanto a las marcas no hay problema porque siempre hay gente delante que nos va guiando el camino. Después de un buen tiempo de subida por fin coronamos el collado de Ballibierna. El descenso consiste en un sector de nieve que invita a deslizarse con el trasero hasta el final. Así lo hacemos acabando con el culo y las manos congeladas.
Continuamos el descenso a tumba abierta. La gente corre mucho. El terreno no invita a ello pero nos arriesgamos. Se empiezan a ver numerosas caídas. La senda nos conduce hacia la presa de Llauset donde nos espera el 3r control.
Corremos bastante en la bajada y llegamos al 3r control sin demasiada dificultat. A partir de este control viene una subida corta pero terrible, la collada de Anglios de (2432m) un desnivel impresionante. Nos cuesta horrores coronar. Al llegar arriba la vista es impresionante con la presa de Llauset a un lado y el Aneto al otro. A continuación un fuerte pero corto descenso nos conduce al pequeño refugio de madera de Anglios. Siguiendo el camino pasamos por los Estanys d'Anglios (2.200 m.) y rápidamente iniciamos un largo descenso en un bosque precioso y por una senda embarrada que nos conducirá al fondo del valle de Salenques. El terreno esta muy resbaladizo y me pego un buen batacazo. Después de un buen rato bajando nos topamos con el 4ºcontrol ( cota 1.600m). En este control decidimos parar a comer un poco.
Cruzamos el caudaloso río por el puente metálico e iniciamos el duro ascenso por el camino que rápidamente de convierte en un sendero muy estrecho que rodea bloques, salientes y zonas de bosque espeso.Aquí empiezo a acusar el esfuerzo y empiezo a quedarme descolgado de Sergio. La zona arbolada desaparece en la cota 1.900 y delante nuestro aparece el Valle de Salenques que hemos de ascender.
Empiezo a pasarlo mal tengo calambres hasta en las manos, creo que me he deshidratado. Me caigo en numerosas ocasiones. En este punto le digo a Sergio que no me espere.Los bloques de granito son inmensos no hay manera de encontrar un paso claro entre ellos. La pisada es muy inestable y los pies sufren mucho. El terreno es muy técnico durante todo el recorrido. La ultima parte del ascenso, antes de alcanzar el collado, es la más difícil y delicada con bloques de piedra, algunos de ellos inestables, que nos permite alcanzar este espectacular paso, el último y más alto de todo el recorrido. Si la subida ha sido mala peor es la bajada. Una cuerda fija nos espera para poder descender por una pala de nieve dura que invita a deslizarse y llegar en forma de puré a unas rocas enormes que hay al fondo. Aquí los pies los llevo fatal por el agua y las rocas. Desde el collado iniciamos un fuerte descenso de pocos metros continuando por el fondo del valle por una zona morrénica de bloques
en dirección al Estany de Barrancs pero sin llegar a él. Hemos de volver a subir un poco para pasar por la Colladeta de Barrancs (2.497 m.) y seguir los hitos y la senda poco marcada que nos conducirá al Torrente de Salterillo pasando por debajo del Glaciar del Aneto. Cruzamos el río por el punto más fácil aprovechando los grandes bloques de piedra y seguimos descendiendo por el lado derecho del cauce del río. Al llegar al Plan de Aigualluts nos dirigirnos a la derecha (la parte norte) para evitar los torrentes más anchos y cruzarlo por la parte más fácil. Se sigue el sendero, hasta llegar a la Besurta. En este punto se me hace de noche y me uno a un compañero para hacer juntos lo que queda de carrera. En el control nos dicen que debemos seguir unas estacas de madera con marcas verdes y blancas. Todo va bien hasta que llegamos a una zona pantanosa donde desaparecen la senda y las marcas. Nos cuesta más de diez minutos encontrar la salida del barrizal.Por fin encontramos la senda que nos conducirá hasta la colladeta dels Aranesos y de allí facilmente al Hospital de Benasque.
Del Hospital de Benasque seguimos descendiendo por la carretera asfaltada, se nos ha unido otro participante y formamos un pequeño grupo.A los 300 metros giramos a la izquierda para seguir el camino antiguo que pasa por Fuens de Alba y nos permite llegar prácticamente a nivel hasta los Baños de Benasque.La subida se nos hace eterna y pesada. no es fácil seguir las marcas de PR. Cuando por fin llegamos a l los Baños seguimos por la carretera descendente hasta el cruce con la amplia pista que nos llevará facilmente y con suave descenso hasta el Plan de Senarta.Seguimos el mismo recorrido de la salida. A mi me duelen mucho los pies y mis compañeros de grupo tampoco están para mucho trote.Andamos mas que corremos por la pista cómoda con tendencia al descenso pero con alguna pequeña subida llegando al camping Aneto. Se nos a unido otro corredor que nos anima a finalizar los últimos 2 km trotando.Llevamos 14 horas de carrera y Benasque ya se ve al fondo. Al mismo tiempo una tormenta con mucho aparato eléctrico se vislumbra entre las montañas. Por fin llegamos a meta cogidos de la mano y entrando todos al mismo tiempo. Nos felicitamos y nos despedimos hasta la próxima batalla. Son casi las 2 de la mañana mi mujer me ha esperado en la línea de meta hasta que he llegado.Mis hijas se han quedado dormidas en un par de sillas. Ellas también tienen mucho mérito. Un besito a las tres.--->
lunes, 2 de junio de 2008
I ULTRA-TRAIL LA TRAMUNTANA
miércoles, 16 de abril de 2008
MONTSERRAT-REUS 100KM 2007
Crónica:
jueves, 14 de febrero de 2008
THE NORTH FACE ULTRA TRAIL DU MONT BLANC 2007
jueves, 17 de enero de 2008
THE NORTH FACE ULTRA TRAIL DU MONT-BLANC 2008
LA CRÓNICA A pesar de ser mi segunda vez que participo en el UTMB, he sentido casi las mismas sensaciones que en la primera. En esta edición a diferencia de la anterior, una buena representación de castellonenses íbamos a estar en la línea de salida;( Julià Claramente, Tomas Claramente, Sergio Valero, Vicente Prades, Jose Vicente Salvador, Fco. Robres, José Miguel Salvador y yo mismo Fco.José De Paco.) No es nada fácil estar con un dorsal en la línea de salida. Son muchas las personas que esperan poder ser admitidos para participar en esta apasionante carrera. Pero bueno, nosotros tuvimos la suerte de conseguirlo y de estar allí y yo repetir la experiencia.
Este año a la organización nos tenia preparado un cambio en el recorrido de la UTMB y de la CCC con la ascensión del col de Montets de 1461m, la Tete aux Vents de 2130m y la Flégère de 1877m.
También se celebraba por primera vez la Petite Trotte a Léon de 220km. Total tres pruebas diferentes con casi 5000 participantes . La verdad es que el ambiente que se respiraba los días previos a las carreras era autentico. Gente por todas partes, tiendas y terrazas abarrotadas. Los hoteles al 100% y una climatología esplendida. Una autentica fiesta que engancha año tras año a multitud de personas.
Después de hacer un poco de turismo y algunas excursiones por el macizo del Mont Blanc, llegó el día de la carrera.En la Plaza du Triangle de L’amitié nos congregamos los dos mil y pico corredores, los acompañantes, los familiares, los turistas, los de la zona, la prensa, etc. Total un autentico mogollón de gente. Allí pudimos quedar algunos de los castellonenses y hacernos unas fotos. Los nervios a flor de piel, el sol de justicia y calor, mucho calor. El parte meteorológico nos era favorable y las previsiones bastante buenas con incluso calor en las horas centrales del día. Esto la verdad me tranquilizó un poco.
La espera se nos hizo un poco larga ya que en los momentos previos a la salida hay muchas intervenciones de los organizadores.
Al final cuando faltan pocos minutos para la salida llega el helicóptero y empieza a sonar la música de Vángelis, un escalofrío te recorre el cuerpo cuando sin darte cuenta han dado la salida. Empiezan a salir los que se encuentran en las primeras filas, poco a poco nos vamos moviendo y pasamos bajo el arco de meta. El griterío de la gente es ensordecedor. Desde las vallas el público extiende su mano para recibir una palmada en señal de saludo. Tú te sientes por unos momentos como un héroe que se va al campo de batalla. Impresionante la verdad. Hasta el final de la población es igual, gente y más gente gritando y saludando. Pancartas y banderas de muchos países. Una autentica fiesta.
Entre todo el mogollón conseguimos agruparnos Sergio, tomas, Julià y yo. Los demás han salido por delante. En principio la idea es hacer cada uno su carrera. Es mejor que cada uno vaya a su ritmo y no se agobie intentando seguir al grupo. Nada más salir de Chamonix, Julià se nos adelanta y ya no le volveríamos a ver en toda la carrera. Poco antes de Llegar al control en el Km. 8, Tomas decide bajar el ritmo y se queda solo. Sergio y yo seguimos juntos. Como nuestro ritmo de carrera es muy similar vamos bastante cómodos juntos. Yo tengo pequeñas molestias estomacales, supongo que debido a los nervios. No es nada pero si no se me pasa no podré comer bien.
Llegamos al control de Les Houches, allí nos recibe un grupo de música y muchísimo público .Bebemos un poco de agua y seguimos. A pocos metros del control empieza la subida a La Charme de 1799m. Aquí ya debemos hacer uso de los bastones. Empezamos a subir aun muy agrupados y en una larga fila. Muchos aprovechan para hacer fotos, las vistas del Mont Blanc son preciosas.
Casi al final de la subida nos encontramos con José Miguel Salvador, ha salido un poco fuerte y ya se ha dado cuenta de lo que puede ser esto. Nos comenta que Fco. Robres ha salido bastante fuerte. Seguimos subiendo y José Miguel prefiere ir a su ritmo y no seguirnos. Coronamos La Charme casi anocheciendo y antes de empezar la bajada nos colocamos los frontales.
La bajada es pronunciada y se castigan mucho a los cuadriceps y a los pies. Saint- Gervais se encuentra situado al fondo del valle, allí está el control y a nuestras mujeres e hijas esperándonos.
Llegamos al control poco antes de las diez de la noche. Hay muchísima gente. Aprovechamos para reponer agua en los camelback, comemos un poco y saludamos a nuestras chicas. La verdad es que esto me da un subidón importante. Llevamos ya en las piernas 21km y no hemos hecho más que empezar.
Ahora nos dirigimos hacia Les Contamines en el Km. 31 y que será la antesala de la subida a la Croix du Bonhomme de 2479m. A estas alturas aun no he conseguido liberarme de mis molestias estomacales pero de momento voy aguantando bien. Voy bebiendo aproximadamente 1’5 litros de agua con sales cada 10km. Aun hace bastante calor y seguimos sudando de lo lindo.
Casi sin darnos cuenta llegamos a Les Contamines Km. 31 a las 23h 30´, llevamos 5 horas de carrera y 1h 45´ de adelanto sobre la barrera horaria. A partir de aquí empieza una larga subida pasando primero por el control de La Balme en el Km. 39 a la 1h 20.
El sueño empieza a hacer acto de presencia y yo paso unos momentos malos hasta que se me pasa. Sergio va tirando de mí en la larga subida y conseguimos adelantar a bastante gente. A menudo nos vamos girando para observar el río de frontales que se divisan al fondo del valle, es todo un espectáculo. Coronamos la Croix du Bonhomme a las 2h 53´. El descenso es pronunciado y peligroso. Por suerte no hay barro como el año pasado. Aun así beso el suelo en una ocasión y me hago daño en un tobillo. Continúo la bajada con molestias y poco a poco me voy recuperando.
Llegamos a les Chapieux Km. 50 a las 3h 46´. En este control ya llevamos más de 3 h de adelanto sobre la barrera horaria y 1h 25 de adelanto sobre el tiempo marcado en mi road book. Las fuerzas van bien comemos un poco de queso, fiambre y caldo caliente. Poco antes de salir llegan al control Tomas Claramente y José Miguel Salvador. Nos saludamos y ellos se quedan a comer un poco. Sergio y yo seguimos la marcha. Ahora nos dirigimos hacia el Col de la Seigne de 2516m. Otra subida terrorífica y larga muy larga. Poco antes de iniciar la parte más dura pasamos por La Ville des Glaciers km55. Empieza a hacer un poco de frío y tenemos que hacer uso de las chaquetas. Sergio sube muy bien y va tirando por delante de mí, conseguimos coronar a las 6h 23´.
Está a punto de amanecer cuando llegamos arriba Km. 60. La gente empieza a acusar el paso de los Km. y los desniveles. Las caras desencajadas de algunos muestran el enorme desgaste de la subida. Pero bueno esto es así y no te puedes dejar llevar por lo que te pide el cuerpo que es echarte a dormir. Hay que seguir.
Hacemos un brevísimo descanso para beber y descendemos rápidamente hacia el control de Lac Combal. En las bajadas me encuentro bien y voy tirando por delante. Sergio empieza a notar molestias en los cuadriceps. Llegamos al control a las 7h00´. Y sorpresa allí están Vicente Prades y Vicente Salvador y a los pocos minutos llegan Tomas Claramente y José Miguel Salvador. Allí nos contamos todo lo que nos duele. Aprovechamos para comer, beber y descansar un poco. Mi estomago me da un respiro y empiezo a estar un poco mejor. Después del descanso parece que nadie se anima a continuar, somos Sergio y Yo los primeros en abandonar el control.
Tenemos ganas de llegar a Courmayeur para ver a nuestras mujeres e hijas que nos esperan allí. Antes de eso debemos subir a Arète du Mont Favre de 2435m. La subida no es demasiado exigente pero se hace un poco larga porque las fuerzas ya van justitas. Coronamos a las 8h 21´. En el descenso se nos une Vicente Prades que baja bastante rápido, nos acompaña unos minutos y decide adelantarse hacia Courmayeur.
Poco después sería Vicente Salvador el que nos alcanzara y llegaría con nosotros hasta el control de Col Chécrouit Km. 73. Courmayeur está ya muy cerca tan solo nos queda realizar un fuerte descenso hasta la población. Son las 9h00´. Llegamos a Courmayeur a las 9h46´ hay mucha gente y ya empieza ha hacer calor. Esto ya es Italia y la gente no demuestra tanto entusiasmo por los participantes como en la parte francesa. Bueno aquí cojemos las bolsas con ropa de repuesto y nos cambiamos.
El centro polideportivo donde nos encontramos más bien parece un centro de soldados después de terminar una batalla. Los podólogos no dan a basto y hay gente durmiendo por todas partes. Algunos hasta se duchan. La pista central está habilitada como comedor. Allí nos hemos encontrado con Tomas Claramente, Vicente Prades, Vicente Salvador y José Miguel Salvador nos sentamos juntos a comer. Estamos a mitad de carrera y llevamos un buen tiempo. Los que lleguen más tarde de las 13h ya no podrán continuar en carrera. Tomas decide irse enseguida los demás comemos tranquilamente. Sergio y yo nos quedamos un poco más con nuestras mujeres e hijas. Los demás salen por delante de nosotros.
Cuando salimos de Courmayeur hace un calor impresionante. Recorremos un tramo de calles hasta llegar a la pista donde se inicia el ascenso al Refuge Bertone de 1989m. Tal y como me temía la subida se me hace durísima por el agobiante calor. A Sergio le va bastante mejor y sube bien. Yo me quedo descolgado y consigo reunirme con el en el control. Llegamos a las 12h 08´ y estamos en el km.82. Allí se encuentra Vicente Prades que había salido de Courmayeur unos minutos antes que nosotros. Nos comenta que le duelen mucho las piernas y no va nada bien. Nos avituallamos y seguimos.
A partir de este control el terreno nos da un respiro y se suaviza un poco. Se puede correr bastante pero las fuerzas no nos acompañan. Vicente Prades se queda descolgado. Hasta el control siguiente solamente hay 7km y nos cuestan de hacer 1h 30´. Allí se encuentra el Refuge Bonatti a 2020m. Una breve parada y continuamos hasta Arnuva.
Me duelen muchísimo los pies. Hay un fuerte y largo descenso hasta el control. Al fondo podemos divisar la cima del Grand Col de Ferret. Seguimos el descenso y llegamos al control de Arnuva 1769m son las 14h39´. Allí se encuentran de nuevo nuestras mujeres e hijas para darnos ánimos. Mientras Sergio aprovecha para comer, yo me he descalzado y he metido los pies en la gélida agua de un riachuelo cercano. El frío del agua me calma transitoriamente el dolor. Rápidamente me tengo que poner los calcetines y las zapatillas. Sergio y Vicente Salvador que también ha llegado al control me recuerdan que hay que salir. Nos ponemos en marcha y ahora tenemos por delante el Grand col de Ferret.
Una estrecha senda nos va conduciendo en una larga fila de participantes hasta la cima de esta montaña de 2537m, la cota más alta de la carrera. La subida se me hace eterna, el sol pega fuerte y hace muchísimo calor. Sergio que sigue subiendo muy bien se nos adelanta a Vicente Salvador y a mí. Coronamos a las 16h 26´ y a partir de aquí entramos en Suiza. Nos volvemos a agrupar de nuevo e iniciamos el descenso rápidamente. La senda es bastante cómoda para correr, pero las piernas no nos aguantan y debemos ir caminando a tramos. A mitad de descenso divisamos a José Miguel Salvador que alcanzamos en poco tiempo. Nos comenta que va fatal de las piernas. Las caderas le duelen muchísimo y nos dice que quiere acabar aunque sea arrastrándose por el suelo.
Desde luego es de admirar lo que hizo Jose Luís tal y como iba. Continuamos descendiendo la larguísima y estrecha senda pasando por La Peule Km. 102 y posteriormente al control de la Fouly en el Km. 108 y al que llegamos a las 18h 15`.Casi dos horas de descenso nos han dejado machacados. En La Fouly empiezan a verse abandonos de gente curtida en ultra-trail.
El fuerte calor esta pasando factura. Aprovechamos de nuevo para comer. Quizás paramos bastante tiempo en los controles. Al contrario que Tomás Claramonte, que su estrategia consiste en parar lo justo. Por eso desde que salió de Courmayeur nos va sacando cada vez más tiempo.
Cuando volvemos a reiniciar la marcha, me cuesta horrores mover las piernas. Casi no puedo trotar. Vicente Salvador se nos ha adelantado unos metros que cada vez son más hasta que le perdemos de vista. El terreno es bastante cómodo e incluso descendemos hasta Praz de Fort Km. 116. A partir de aquí iniciamos el largo ascenso a Champex-Lac. No es una subida con fuerte desnivel, pero se hace tediosa y larga. Llegamos ya de noche al control de Champex-Lac son las 21h 19´. Allí nos espera comida caliente y ropa para cambiarnos. - Champex-Lac es uno de los puntos donde se retira mucha gente- . Quizás el hecho de que haya una zona para dormir influya un poco. Lo cierto es que si te acuestas a dormir ya no te levantas.
En el control nos comemos un buen plato de macarrones y un buen postre. Poco antes de salir nos encontramos con Vicente Salvador y Vicente Prades que nos anuncia su retirada. Está muy agobiado y con muchos dolores. Después de descansar un poco volvemos a iniciar la marcha. Ahora ya hace un poco de frio. Son casi las diez de la noche. Atravesamos Champex bordeando el lago. Rápidamente nos adentramos en una pista y realizamos un pequeño descenso que nos conduce hasta la subida a Bovine de 1987m.
Nos hemos quedado solos Sergio y yo se ven muy pocos participantes y empezamos la subida a Bovine. El sendero esta muy mal. Hay muchas raíces que forman escalones bastante grandes. Los desniveles son cambiantes. En algunos puntos debemos atravesar torrentes de agua. Por suerte el caudal no es muy grande.
A mitad de subida nos juntamos con otros participantes que sufren igual que nosotros. De vez en cuando levantamos la cabeza y podemos divisar puntos de luz que nos parecen estrellas moviéndose en la oscuridad. Al fondo del valle la oscuridad es total. Con ayuda de los bastones voy avanzando lentamente. Es la segunda noche en carrera y el sueño empieza ha hacer de las suyas. El reflejo de luz que emiten los frontales de los corredores que van por delante de nosotros nos hacen ver lo que no hay. Alucinaciones son alucinaciones -le comento a Sergio-.
Llevamos Durvitan, un concentrado de cafeína en capsulas. Pero tal y como llevo el estomago y sin haberlo probado antes prefiero no tomarlo. Sergio también prefiere aguantar sin el Durvitan. Después de la larga y dura subida Coronamos Bovine a las 00h 34`. Nos paramos brevemente a beber y seguimos camino del descenso con dirección a Trient. Si la subida ha sido mala la bajada es de lo peor. Una estrecha senda nos va conduciendo hasta una pronunciada bajada que está llena de barro en algunos tramos. Yo voy pegando resbalones porque me he cambiado de zapatillas en el control de Champex y la elección no ha sido buena. Me he calzado unas Mizuno Ascend II porque llevaba los pies muy hinchados y con estas zapatillas voy muy cómodo. El problema es que apenas tienen agarre en terreno embarrado o mojado. A esto hay que sumarle que el sueño es cada vez mayor.
A mitad de descenso me he tenido que poner los dos frontales porque no veo casi nada. Las alucinaciones son cada vez más fuertes. Cantidad de arañas en la senda (luego resultó que eran de verdad). En fin una odisea. Como todo llega a su final, llegamos a Trient 1300m a las 2h 21`. Paramos en el control lo justo para bebernos un tazón de caldo, mientras un médico nos observa y me pregunta si estoy bien.
Después del avituallamiento salimos de Trient hacia Catogne de 2011m. A estas alturas de carrera ya estamos bastante fundidos y esta subida nos hace mucha pupa. Solamente nos da alas el hecho de saber que detrás está Vallorcine y eso ya huele a llegada. Subimos lentamente sin hablar mucho, la gente ya va bastante tocada. Coronamos a las 4h31`. Ahora Vallorcine queda al fondo del valle pero no se ve. Una larga bajada de casi 7km nos dejará en el control.
Este descenso machacará aun más los cuadriceps de Sergio. Suele pasar que a estas alturas de carrera prefieras subir que bajar. Llegamos a Vallorcine a las 6h 01´. Está amaneciendo y hace un poco de frío. En el control sacamos los cortavientos y nos tapamos un poco. Con la parada aun nos quedamos más fríos y cuesta ponerse en marcha. Aquí nos juntamos con un un pequeño grupo y vamos charrando hasta que empieza la subida al Col des Montets.
Antes de empezar la subida tengo que pararme para ponerme unos compeed en la planta de los pies. Le comento a Sergio que la subida hay que hacerla sin levantar la cabeza apretar los dientes y tirar de bastones. Así lo hacemos y vamos dejando clavados a todos los que transitan por la subida. De vez en cuando paramos para coger aire. Casi sin darnos cuenta estamos a punto de llegar a la Tete aux vents. Son las 8h30` y ya empezamos a creernos poder bajar de las 40horas. Aún nos queda recorrer un buen tramo de zona rocosa en la cima de la Tete aux vents hasta llegar al control. Casi a punto de llegar me vuelvo a parar para revisarme los pies. Sergio se adelanta un poco. Llego al control y tranquilamente me siento y como un poco. Al no ver a Sergio supongo que no ha parado y decido ir en su busca. Para ello me pego una buena carrera hasta que logro alcanzarlo en el descenso hacia Chamonix. Sergio se va durmiendo de pie. Los cuadriceps los lleva fatal. Yo tampoco voy fino pero aun puedo correr en las bajadas, y más sabiendo que Chamonix está ahí al fondo. El descenso tiene unos 10km y eso nos machaca las piernas. Me pongo por delante y empiezo a bajar bastante rápido. Sergio va aguantando pero sus piernas no. Decide tomárselo con calma y me comenta que baje a mi ritmo para ver si puedo bajar de 40h. Así lo hago. La verdad es que me he recuperado en este punto de carrera milagrosamente y puedo realizar una bajada a muy buen ritmo. El poder ver chamonix al fondo del valle después de tantas horas, me da una cierta dosis de energía que aprovecho para enfilar las últimas curvas de montaña y entrar a las calles de Chamonix. Que emoción. Llegar a estas horas del domingo tiene una ventaja y es el gran ambiente que hay. Después de recorrer unas cuantas calles entro en la zona vallada con dirección a meta. Allí se encuentra mi mujer con mis dos hijas y también la mujer de Sergio con su niña. Les doy un beso y me llevo a mis dos hijas de la mano para que recorran conmigo los últimos metros. Les gustó mucho hacerlo el año pasado y quieren repetir. La emoción que se siente al llegar es inmensa. El tiempo final 39h 46` aunque esto es lo de menos. A los pocos minutos veo entrar a Sergio con su pequeña en brazos. En ese momento me arrepentí de no haber entrado juntos.--->